DIETA DEL AYUNO INTERMITENTE PUEDE VOLVERSE UN HÁBITO SALUDABLE.

El ayuno intermitente cuenta con evidencia científica que avala su uso y podría ser parte de un estilo de vida saludable.

Así lo desvela un artículo de revisión publicado en la revista «The New England Journal of Medicine», realizado por el neurocientífico Mark Mattson.

Mattson estudió el impacto en la salud del ayuno intermitente durante 25 años y lo adoptó en su vida misma hace unos 20 años. Él asegura que su nuevo artículo está destinado a ayudar a aclarar la ciencia y las aplicaciones clínicas del ayuno intermitente de manera que pueda ayudar a los médicos a guiar a los pacientes que quieran probarlo.

Según Mark Mattson las dietas de ayuno intermitente generalmente se dividen en dos categorías:

  1. Alimentación diaria con restricción de tiempo: Reduce los tiempos de alimentación a 6-8 horas por día.
  2. Ayuno intermitente: Conocido como 5:2, en el que las personas se limitan a un moderado tamaño de comida dos días a la semana.

Mattson afirma además que los estudios han demostrado que este cambio mejora la regulación del azúcar en la sangre, aumenta la resistencia al estrés y suprime la inflamación. Debido a que la mayoría de los estadounidenses comen tres comidas, sumando refrigerios cada día, no experimentan el cambio o los beneficios sugeridos.

En el artículo se señala que cuatro estudios en animales y personas encontraron que el ayuno intermitente también disminuyó la presión arterial, los niveles de lípidos (grasa) en la sangre y la frecuencia cardíaca en reposo.

Además podría modificar los factores de riesgo asociados con la obesidad y diabetes.

El autor considera que los investigadores «no entienden completamente los mecanismos específicos del cambio metabólico» y que algunas personas no pueden o no quieren adherirse a los regímenes de ayuno. Pero argumenta que con orientación y algo de paciencia, la mayoría de las personas pueden incorporarlos a sus vidas. 

Fuente: eluniverso.com

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