El olor a limón nos hace sentir más delgados.

A diferencia de la vainilla que crea una sensación de pesadez, el olor de el limón provoca ligereza. Esto de acuerdo al estudio «As Light as Your Scent: Effects of Smell and Sound on Body Image Perception», desarrollado por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), University College of London y la Universidad de Sussex.

“La percepción que tenemos sobre nuestro cuerpo no es fija”, comenta la profesora Ana Tajadura-Jiménez, del departamento de Ciencia de la Computación e Inteligencia Artificial de la UC3M. Al igual que con la visión, al utilizar gafas de realidad virtual, nuestro cerebro se adapta, esto también ocurre con el olfato y el sonido.

El estudio ha demostrado que, al sobreponer a nuestros pasos el sonido de unos pasos más ligeros, las personas caminan con más agilidad. En su lugar, lo que sucede con el limón es que provoca una sensación de ligereza. “Andas de una manera más activa, levantando más las piernas, hay una aceleración. La gente incluso afirmaba sentirse menos cansados y más felices”, asegura la profesora.

¿Qué sigue?

La profesora Ana Tajadura-Jiménez comenta sobre la próxima aplicación de esta investigación. El proyecto se llama “MagicShoes” y lo propone es acompañar con sonido los movimientos de las personas para incrementar la actitud positiva, con el objetivo de mejorar el comportamiento motor, la autoestima y la motivación para la actividad física.

Fuente: eluniverso.com (T.F.)

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