En Ecuador hay al menos 1.957 desaparecidos que aún no han sido localizados desde 2014, según las estadísticas de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros de la Policía Nacional (Dinased). Desde enero de 2014 a junio de 2022, esa oficina policial recibió alertas por 46.574 personas desaparecidas y logró localizar a 44.617. Tan solo en el primer semestre de 2022, 3.584 desaparecieron y aunque 3.127 fueron encontrados, aún quedan más de 450 casos sin resolver.

Las cifras de la Policía Nacional difieren con las reportadas por el Ministerio de Gobierno en el mismo periodo. La Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec), que periódicamente solicita y publica estos datos, ha identificado estas contradicciones en los informes presentados por las dependencias estatales, incluyendo a la Fiscalía General del Estado.

Para Asfadec, “los reportes estadísticos inconsistentes evidencian que existe una falta de rigurosidad en la sistematización de información desde las instituciones estatales y estas inconsistencias a la vez causa graves efectos en las familias de las personas desaparecidas y en la sociedad en general. Ante esto, nos preguntamos cómo el Gobierno puede crear políticas públicas que den una respuesta a esta problemática social si ni siquiera se ha logrado dimensionar este fenómeno que afecta a centenas de familias en el país”.

Sin embargo, a pesar de las incongruencias, todos los informes coinciden en que, en Ecuador, las mujeres desaparecen más que los hombres.

De las personas que fueron reportadas como desaparecidas en 2022, más de 2.200 fueron mujeres y un poco más de 1.350 fueron hombres, según los datos de la Dinased. Las cifras del Ministerio de Gobierno indican que el 52% de desaparecidas adultas son mujeres. Mientras que el 49% del total de desaparecidos son niños, niñas y adolescentes.

La desaparición de la abogada y madre de un niño de 13 años, María Belén Bernal Otavalo, ha conmocionado al país. Bernal Otavalo ingresó a la Escuela Superior de Policía de Quito el 11 de septiembre de 2022, pero no se registró su salida del recinto policial. Su esposo, el teniente de policía Germán Cáceres, que es el principal sospechoso de la desaparición de la abogada, está prófugo. Las autoridades ecuatorianas ofrecen una recompensa de hasta USD 20.000 para quien dé datos que llevan a la captura de Cáceres.

Las autoridades ecuatorianas ofrecen una recompensa de hasta USD 20.000 para quien dé información sobre el paradero de Germán Cáceres
Las autoridades ecuatorianas ofrecen una recompensa de hasta USD 20.000 para quien dé información sobre el paradero de Germán Cáceres

De acuerdo con los testimonios que han sido conocidos por la opinión pública, la noche en la que María Belén Bernal Otavalo ingresó a la Escuela de Policía había una fiesta entre cadetes y oficiales. En el recinto, Bernal Otavalo y el teniente Cáceres discutieron. Según la versión contada por el abogado de Josselyn S., la cadete a la que Cáceres cortejaba y que ha sido detenida para investigaciones, ella escuchó la discusión y que Cáceres golpeó por, aproximadamente, 20 minutos a Bernal Otavalo. Incluso varios habrían escuchado los gritos de auxilio de la abogada. Un cadete habría reportado la pelea a un teniente y este le habría respondido que “no se meta en líos de marido y mujer”.

Los colectivos feministas y de Derechos Humanos han cuestionado que, aunque fueron varios cadetes y oficiales los que habrían testificado la discusión de Bernal Otavalo y Cáceres, solo se dictó prisión a la cadete que también sería víctima de Cáceres, pues él era su instructor y, además, era 10 años mayor a ella, evidenciando una relación asimétrica y de poder.

Mientras tanto, cientos de agentes continuaban con las labores de búsqueda de María Belén Otavalo. El último viernes, en Tulcán, en la frontera norte de Ecuador, también se encontró el cadáver de Dayana Ortega Cuaspu, de 23 años, que tenía ocho meses de embarazo. Ortega Cuaspu había sido reportada como desaparecida el 7 de septiembre.

Los datos gubernamentales muestran que el número de personas reportadas como desaparecidas en el primer semestre de 2022 superó el total de desapariciones en 2021. Mientras el año pasado se registraron 1.863 denuncias por desaparecidos, este 2022, la cifra ascendió a 3.584, según la Dinased.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.