En Quito, Policía apoyará tarea de agentes de Control tras homicidio de uno de sus integrantes.

Quito –

El Municipio de Quito se hará cargo de la educación de la hija de Óscar Andrango, agente de Control Metropolitano, quien fue asesinado el pasado martes.

César Díaz, secretario de Seguridad del cabildo, dijo que el alcalde de Quito, Jorge Yunda, presentará en el Concejo Metropolitano una resolución para entregar una beca a la hija a fin de que estudie en unidades municipales.

El cuartel de Agentes del Cuerpo Metropolitano llevará el nombre del occiso para honrar su memoria y para que su vida no haya pasado en vano, dijo Yunda.

Díaz indicó que esa dependencia del cabildo cuenta con un seguro de vida de aproximadamente de $25.000 a entregarse a la familia.

Tras el homicidio de Andrango, la disposición para el control del ordenamiento del espacio público es efectuar operativos interinstitucionales con la Policía.

«Detrás de estos comerciantes autónomos no regularizados existe algo oscuro. No hablo de todos pero sí tenemos información de que en estos sitios es la fachada que se tiene porque se acopian objetos robados como también es un centro de planificación para el expendio del microtráfico. Por eso digo, ya ha pasado el límite de lo que es un control del espacio público al control del orden público donde ya tiene que ver la Policía», dijo.

Diaz señaló que antes de una retención de mercadería aplican un protocolo que inicia con un perifoneo a los comerciantes autónomos no regularizados, manifestándoles que van a actuar. Sostuvo que actúan de forma disuasiva pero cuando están presentes los vendedores se retiran del lugar y luego vuelven al sitio.

Una alternativa para evitar que se sigan dando ventas en las calles es la ocupación de lugares específicos.

Según Rommel Rosero, coordinador de la Agencia Distrital de Comercio, hay 54 mercados y plataformas comerciales. Al menos dos mercados no están ocupados. El primero en la Loma de Puengasí, occidente de la urbe, donde hay 60 espacios o el Mercado de Santa Martha, al sur, con capacidad para 100 comerciantes.

Otra alternativa es usar bienes públicos del Municipio para habilitarlos.

Rosero indicó que unos 1.200 comerciantes autónomos ya forman parte de ferias sanitarias seguras que se han implementado desde hace dos meses, en varios espacios del cabildo con productos diferentes a los que se expenden en los mercados.

Estimó que antes de la pandemia había unos 40.000 comerciantes autónomos no regularizados. A la fecha ese número podría haberse duplicado o triplicado. No hay certeza porque no existe un censo.

Sin embargo, el contacto es con asociaciones más no con quienes pululan por las calles.

Fuente: eluniverso.com (T.F.)

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