La Selección de Ecuador saltó al campo con una alineación 4-3-3 para enfrentar a Senegal, pero para el segundo tiempo, Gustavo Alfaro cambió el sistema a un 4-4-2 porque fue superado.

Los tricolores ganaron 46 duelos ante los senegaleses, pero, en cambio, perdieron 60. Sintieron el rigor de la fortaleza física en los ‘mano a mano’ ante los africanos.

Ecuador terminó como la Selección que más presión ejerció en campo rival durante las eliminatorias sudamericanas al Mundial de Catar 2022. Esta fortaleza la llevaron a la cita mundialista y la exhibieron en los duelos ante Catar y Países Bajos.

Cataríes y neerlandeses sintieron esa dureza de jugar ante los tricolores, ordenados y combativos. Sin embargo, ante Senegal, Ecuador se encontró ante un rival parecido en exuberancia física y no pudo ganar sus duelos.

Así, el planteamiento de Gustavo Alfaro, técnico de Ecuador, se vio vulnerable. En el partido decisivo, Ecuador falló y fue eliminado del Mundial de Catar.

El entrenador apostó por dos jugadores en la zaga (Félix Torres y Piero Hincapié) y dos laterales (Ángelo Preciado, por derecha; y Pervis Estupiñán, por izquierda). En la primera línea de volantes estuvieron tres jugadores de corte y proyección (Alan Franco, Carlos Gruezo y Moisés Caicedo). Por los costados, actuaron Gonzalo Plata y Énner Valencia. Michael Estrada fue el hombre en punta.

Ese planteamiento dio resultado ante Catar, en el juego inaugural. Sin embargo, en el partido ante los ‘Leones de Teranga’ no funcionó.

Solo con dos defensores, a Ecuador le faltó el respaldo que sí tuvo con tres zagueros. Ese planteamiento sí lo mostró ante Países Bajos.

Además, Gruezo no tiene las características de Jhegson Méndez, ausente ante Senegal por suspensión. Méndez juega un solo toque y tiene un gran sentido de ubicación para anticiparse y recibir el balón.

Así, los africanos ganaron la mayoría de los duelos, sobre todo por los costados, en el primer tiempo. Ahí, Ecuador estuvo desprotegido porque los laterales Ángelo Preciado (por la derecha) y Pervis Estupiñán (por la izquierda) dejaban sus zonas descubiertas cuando intentaban avanzar al ataque.

Los africanos aprovecharon para desbordar por los laterales de la Tri. Ilima Ddaye e Ismara Sarr avanzaron a zona de definición por esos lugares. Ecuador pasó sobresaltos por esas arremetidas en el primer tiempo, aunque el gol de Senegal llegó por un tiro penal.

Con sus avances, los carrileros no tuvieron el suficiente relevo de Alan Franco y Carlos Gruezo, volantes de primera línea más de marca que de proyección. Quizás por ello, el técnico decidió sacarlos de la cancha tras el primer tiempo para dar paso a dos jugadores de más ofensiva.

A esa altura del partido, Ecuador ya perdía 1-0 y necesitaba marcar goles. Ecuador empató con Moisés Caicedo, pero no supo mantener el resultado, en la segunda parte.

Posesión inefectiva del balón

El equipo ecuatoriano se prodigó en proponer el juego ofensivo, pero no tuvo contundencia. Las estadísticas muestran que la Tri terminó con un 61 por ciento de posesión del esférico y su rival, con el 39 por ciento.

Sin embargo, Senegal se mostró fuerte en las pelotas detenidas. Además, hizo más tiros al arco (14, con relación a los 9 de Ecuador).

Según Alfaro, los “detalles” fueron determinantes en la derrota y la cuota de experiencia. Esos detalles se vieron en la falta de armas para frenar la fortaleza del rival.

“El margen de error era exiguo, los detalles podían marcar las diferencias y fue lo que sucedió”, expresó el argentino. Quizás ese margen de error también se dio en el planteamiento inicial.

A Alfaro y Ecuador le queda la esperanza de que el equipo ecuatoriano, rebosante de juventud, pueda dar pelea en las próximas eliminatorias para llegar a otro Mundial y superar la fase de grupos.

Por admin

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