La rutina escolar de Mariela Guerra y sus dos hijos no empieza a las 05:00 como suele ocurrir con aquellas familias que llevan a sus hijos a las instituciones educativas de lunes a viernes. Su día se inicia a las 08:30. A esa hora, Mariela, de 44 años, va con su hijo, que está en séptimo grado, al escritorio de su propia casa para que comience con la materia de matemáticas. Su otro hijo, que cursa el primero de Bachillerato, conoce las directrices y rutina.

A las 11:00 hacen una pausa para comer una fruta, caminar y vuelven a estudiar dos materias más, o resolver ejercicios dependiendo de las tareas pendientes. Los hijos de Mariela estudian bajo el método homeschooling o educación en familia, donde padre o madre son los tutores y se rigen por el pénsum de colegios internacionales que otorgan los pases de año. El interés por el sistema va en crecimiento.

 

A las 13:00 los hijos de Mariela hacen otra desconexión para almorzar en familia. La madre siempre les pregunta: ¿quedó algo pendiente?, y de no ser el caso, se termina la jornada educativa sin una maestra.

Mariela supervisa que sus hijos sigan las asignaturas, lean, contesten preguntas en sus libros, o respondan ejercicios de manera virtual.

Los niños aprenden a ser autodidactas y como padre o madre debes ser un buen supervisor, ver cuánto han avanzado y que lo hayan hecho bien. Esto es una educación en casa, es un tema de familia. Las materias tienen muchos repasos y te das cuenta de si tu hijo aprendió”, señala la joven madre que da vacaciones a sus hijos en la misma fecha del sistema escolar ecuatoriano y organiza salidas con otros chicos que en Ecuador se educan con este método que los conecta a colegios del exterior.

Esta enseñanza consiste en un sistema de escolarización libre que se desarrolla en el hogar con una metodología y pedagogía enviada por la institución o escogida por los padres, quienes son los responsables directos de la educación del menor. Entonces, el estudiante no acude a la escuela ni al colegio físicamente.

La modalidad es formal desde la emisión del Acuerdo Ministerial 2022-00012-A, que establece en su artículo 2 la expedición del modelo de educación formal a distancia. Y en el artículo 3, la norma técnica para la implementación de esa modalidad educativa.

 

Es decir que, desde el 16 de marzo de 2022, las instituciones en el país pueden realizar el procedimiento para certificarse y aplicar el homeschool.

Según la viceministra (e) de Educación, Diana Castellanos, existen dos instituciones avaladas con ese sistema, pero que aún no lo aplican como la Unidad Educativa Fiscal Arupos para el régimen Sierra-Amazonía y la Unidad Educativa Guayacanes para Costa-Galápagos.

Ambas instituciones ofertan la modalidad de educación tipo virtual, pero para el próximo período aspiran a abrir la modalidad a distancia con el tipo de educación en casa.

Alexa Quimí, rectora de la Unidad Educativa Guayacanes, señala que aún no es confirmada la aplicación de la modalidad, pero no lo descarta.

“Nosotros trabajamos igual con una malla curricular que envía el ministerio. Los estudiantes realizan sus tareas y se da acompañamiento en cada una de las actividades. Esta educación (virtual) es gratis porque tiene sostenimiento fiscal”, indica Quimí, quien menciona que el homeschool también sería gratuito.

A pesar de las dos certificaciones locales que aún no aplican el método, familias ecuatorianas se han anticipado para que sus hijos accedan al sistema en otros países.

Mariela, por ejemplo, adquirió el currículum o pénsum del colegio Hebrón en Guatemala. A ella le enviaron todo el material en digital y lo ve a través de una plataforma. Ahí parecen organizadas las materias. Al dar clic aparece una guía de estudio, un libro digital y un listado de videos. También posee un libro físico de actividades donde el menor debe responder preguntas y ejercicios.

Para otro hijo, que es más ligado al inglés, Mariela compró un pénsum en Lighthouse Christian Academy, en Estados Unidos. Aquí le enviaron todo el material que incluye doce evaluaciones para así culminar el ciclo educativo en inglés.

Pero, ¿quién califica? En esta modalidad a distancia en casa o homeschool, es la madre o padre quien lo hace. En el caso de Mariela, antes de hacerlo, le pregunta a sus hijos si están seguros de ir a evaluación o si necesitan repasar más.

 

“Los exámenes califico yo, puedo ponerle 100 en todo, pero no se trata de eso, el enfoque aquí es que le damos prioridad al aprendizaje del niño, para que vaya a su ritmo”, apunta.

A ella le ha ido muy bien con esta metodología porque asegura que “no hay distracción, el niño está solo con la materia”.

Para Andrea Donoso, máster en Ciencias de la Educación, el homeschool es una modalidad que puede facilitarse a algunos estudiantes, dependiendo de sus necesidades. Considera que es válida y útil siempre que haya monitoreo.

“El seguimiento que realicen los padres de familia o tutores deberá ser minucioso por el monitoreo que requiere esta modalidad, el avance y los retos que se presenten, con el fin de apoyar el cierre de brechas”, apunta Donoso.

Y agrega que los textos deben adecuarse a esta forma de estudio como un “complemento perfecto en el aprendizaje”.

En tanto, para estos casos, de niños que estudian con currículums de instituciones en el exterior, es esencial que un plantel paraguas, aprobado por el Ministerio de Educación para ese sistema, legalice el pase de año. Mariela lo ha hecho y dice que el proceso no es complejo.

“Lo que tendrían que hacer como cualquier estudiante, que se encuentra en proceso educativo desde el exterior, es hacer el proceso de convalidación de estudios o de regularización de sus documentos si es que ya fue emitido el título de bachiller. Es un título emitido en el exterior, que efectivamente no ha sido brindado por una institución del sistema educativo nacional”, explica la viceministra (e) de Educación.

Materias en homeschool con mayor explicación

El propósito de esta modalidad es que el niño o adolescente vea una materia solo, sin el apoyo o dirección de una profesora o tutor.

Mariela Guerra, una madre de familia, que tiene a sus hijos en este sistema, indica que ellos aprenden porque los libros o la plataforma digital tiene una metodología muy explicativa.

Por ejemplo, en la materia de ciencias, en la primera página contiene los objetivos que va a alcanzar el estudiante en ese período. Un resumen de palabras claves a lo largo de esa asignatura e incluso aparece un cómic. Luego, hay ejercicios para completar frases y definiciones cortas de palabras relacionadas a la materia.

Después, hay una lectura comprensiva y otra página para responder a ese texto. Cada cuatro páginas se califica lo resuelto.

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