Japón ganó a Alemania en otra de las sorpresas del Mundial Qatar 2022. El equipo asiático fue de menos a más y remontó para imponerse 2-1, este 23 de noviembre del 2022.

Se trata de otra de las grandes sorpresas del Mundial, similar si se quiere al triunfo de Arabia Saudita ante Argentina.

Por su historia, Alemania y Argentina empezaron esta Copa del Mundo entre los favoritos para disputar el título. No obstante, ambos elencos, campeones del mundo, cayeron en sus respectivos partidos de debut.

Dos jugadores salidos del banquillo, Ritsu Doan y Takuma Asano, firmaron el segundo gran bombazo del Mundial de Qatar al protagonizar la remontada de Japón contra Alemania, a la que superó por 1-2 en el estadio Khalifa International.

Ante Japón, la selección de Alemania había dominado y generado algunas opciones para aumentar el marcador pero en el segundo tiempo el elenco nipón se creció hasta conseguir el empate. Luego, se llevaron el triunfo para alegría de sus hinchas.

El marcador entre Japón y Alemania lo abrieron los europeos con un gol de Ilkay Gündogan a los 33′. El empate llegó a los 75′. Lo hizo Ritsu Dōan.

Luego, el 2-1 a favor de Japón lo hizo Takuma Asano a los 83′.

El grupo también lo comparten España y Costa Rica. Se trata de uno de los grupos más complicados de este torneo.

Un triunfo contra la historia

Los nipones consiguieron así uno de los grandes triunfos de toda su historia y la segunda gran campanada de Qatar 2022 tras la victoria de Arabia Saudí sobre Argentina.

Parecía que un penalti un tanto inocente del meta de Japón y la frescura del joven Jamal Musiala iban a impulsar a Alemania a un triunfo imprescindible en la lucha por los octavos antes de medirse el domingo a la selección española.

Quedó demostrado que la Mannschaft no es ahora mismo la octava maravilla pese a su solvente clasificación para este Mundial de Qatar. Pero con la base del Bayern Múnich, el equipo del que llegó a la selección Flick, es un conjunto poderoso en lo físico y con fútbol y la ambición de siempre. En cambio, Japón le ratificó que no le da para grandes aventuras.

Esta liderada como es habitual por Thomas Müller, que encarna el espíritu irreductible de los grandes momentos y dispone de un joven talento que brilló con luz propia. Cuando el futbolista del Bayern dejó el campo junto a Gundogan el equipo se vino abajo.

Los cambios no le dieron fruto alguno a Flick. También retiró, y no le funcionó nada bien, a Musiala, quien con 19 años y 270 días se convirtió en el jugador alemán más joven en jugar una Copa del Mundo desde Karl-Heinz Schnellinger en 1958 (19 años y 72 días).

Ya ha demostrado en el Bayern que pese a su juventud es de esa nueva generación que avecina muchas cosas y todas muy buenas. Se movió entre líneas con ligereza, muchas veces indetectable, hizo jugadas de una enorme habilidad entre un mar de rivales, y con su frescura y despliegue mantuvo el vigor ofensivo que necesitaba la selección germana, pero todas sus ocasiones se fueron al traste, dejaron vivos a los nipones y estos acabaron por hacer historia cumpliendo con el guión.

El plan táctico había sido el previsto. Hajime Moriyasu resguardó a su equipo a la espera de algún contragolpe, circunstancia que estuvo muy cerca de ofrecer sus réditos, y los germanos de Hansi Flick se las vieron y desearon para deshacer la tela de araña.

Para sacar el balón situó a Sule pegado a la derecha, a Rudiger por el centro y a Schlotterbeck más a la izquierda. David Raum, a la postre decisivo, tenía libertad para ocupar todo el carril izquierdo pero muy adelantado; Kimmich y Gundogan llevaron la manija en el centro del campo buscando siempre al joven Musiala entre líneas para nutrir a Gnabry, M ller y Havertz, este la punta de lanza.

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