Joven turista argentina varada en Quito implora regresar a Buenos Aires para someterse a tratamiento oncológico.

Agustina Llobera llegó a inicios de marzo a la ciudad de Quito para visitar a una amiga y renovar energías. El viaje de esta argentina de 33 años tendría que terminar este 25 de marzo, pero no podrá ser así, pues no hay vuelos y algunos países han impuesto restricciones para evitar la propagación del coronavirus COVID-19.

«En Ecuador no hay aeropuerto desde el 16 de marzo, las fronteras están cerradas y se rumorea que nada se abrirá antes del 30 de mayo«, dice Llobera a Clarín. La argentina comentó que una vez conocidas las medidas que implementaría el gobierno ecuatoriano, acudió a las oficinas de la aerolínea Latam para adelantar el vuelo. «(En Latam) me dijeron que por ahora no hay nada que hacer, que no hay aeropuertos, y en el Embajada argentina ya saben mi caso, llamo todos los días y me dicen que se contactarán apenas sepan algo», relata.

Ecuador no permite el ingreso de ecuatorianos o extranjeros, sin embargo se permite que lleguen aviones vacíos para llevarse a pasajeros a sus respectivos países. El canciller argentino Felipe Solá aseguró a la prensa de su país que en 10 días lograron llevar de vuelta a 20 mil argentinos a su nación y que gestionan la llegada de otros. Pero Latam suspendió sus operaciones internacionales, por lo que Llobera se quedó varada en Quito.

La joven por ahora se encuentra hospedada en la casa de su amiga, pero le urge retornar a Buenos Aires para someterse a tratamiento médico ya que padece la enfermedad de Crohn, desde 2015, y cada dos meses se somete a un tratamiento oncológico. El próximo tratamiento es el 10 de abril y su doctor le pidió que haga todo lo posible para regresar.

«Cuanto más nerviosa y angustiada estoy, las defensas disminuyen y empiezan los dolores. Trato de metérmelo en la cabeza, pero no es sencillo. Hago yoga, meditación, respiración, pongo videos en Youtube, Netflix, pero la cabeza no para de carburar», relata la joven.

Llobera asegura que en Ecuador hay unos 400 argentinos varados que tambián quieren volver a su patria. Indica además que si se llega a contagiar de COVID-19 su vida podría correr peligro. «No me puedo contagiar, si me agarra coronavirus en Ecuador me muero, mi cuerpo no tiene las defensas para contrarrestarlo… no me quiero morir en Ecuador, quiero morirme en mi casa, y eso me tiene mal», puntuliza la joven argentina.

Fuente: eluniverso.com (T.F.)

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