El diferencial cambiario entre el peso colombiano y el dólar hace que el país vecino se torne más atractivo para las compras de los ecuatorianos. Pero no todo es positivo. Conozca más. 

CARCHI.- Los viajes de ecuatorianos a Colombia aumentaron en el 2022 en al menos seis veces frente al 2021, según la Subsecretaría de Migración. Sin embargo, las estadísticas también aumentan si se compara con los niveles previos a la pandemia de COVID-19.

De acuerdo a las estadísticas, en los primeros nueve meses del presente año, los ecuatorianos hicieron más de 136.000 viajes de turismo hacia Colombia, representando un incremento de 663% frente al mismo período del año 2021.

Pero si se compara con los niveles previos a la pandemia, por ejemplo, entre enero y septiembre de 2019, el crecimiento es de 78%.

Ventaja para países dolarizados 

Las Cámaras de Comercio de Ecuador y Colombia coinciden en que el factor primordial para registrar un incremento de viajeros, es la devaluación del peso colombiano frente al dólar estadounidense, moneda que los ecuatorianos adoptaron desde 2000.

Este 14 de octubre de 2022, precisamente, el peso colombiano alcanzó un techo histórico frente al dólar, llegando a los 4.700 pesos por 1 dólar, que distan en más de 1.000 pesos en su devaluación si se compara con el promedio de 3.500 pesos que se mantenía hasta hace menos de un año.

Desde la perspectiva de analistas financieros, la revalorización del dólar no solo es un problema en Colombia, sino de mercados emergentes en general, que repercute en los mercados de todo el mundo y especialmente en países de Latinoamérica que tienen su propia moneda.

Herman Dávila, profesor de la Facultad de Negocios, Gestión y Sostenibilidad del Politécnico Grancolombiano, explica que entre las múltiples consecuencias del alza del dólar está la subida de precios de los productos importados, no solo para el consumo interno, sino también para los sectores que dependen de las importaciones para operar.

Por otra parte, el informe de perspectivas del BBVA para Colombia señala que la tasa de cambio se mantendrá en niveles elevados, sobre los 4.500 pesos por 1 dólar, al menos en lo que resta del año, pero también en 2023 y 2024.

Ipiales vs. Pasto

Según las estadísticas de Migración, los viajeros ecuatorianos, en lo que va del 2022, han preferido vuelos a ciudades como Medellín, Bogotá y Cartagena, mientras que la Cámara de Comercio de Pasto reporta un gran flujo de visitantes vía terrestre, de igual manera resaltando que la cifra del presente año supera los niveles previos a la pandemia de COVID-19.

Sin embargo, en la ciudad colombiana de Ipiales, la más próxima a Ecuador vía terrestre, los comerciantes mencionan que el flujo de viajeros no alcanza todavía los que tenían antes de 2020.

Damián Ibarra, director de competitividad de la Cámara de Comercio de Pasto, dijo a LA HORA que no solo el turismo de compras es un atractivo para los ecuatorianos en Colombia, sino también el consumo de servicios de salud y de viajes de turismo, enfatizando en que Pasto se ha convertido prácticamente en el aeropuerto preferido para conectar con otros destinos colombianos, precisamente como Cartagena, Bogotá o Medellín.

“Por ejemplo, desde Pasto los ecuatorianos pueden viajar en vuelos internos a cualquier destino de Colombia solo con su cédula de identidad”, dijo, añadiendo que el costo del pasaje desde Quito (Ecuador) hasta Bogotá (Colombia), que puede llegar a costar más de $500 desde Ecuador, desde Pasto bordea los $150.

Exportaciones afectadas por los precios dolarizados

A pesar del mayor poder adquisitivo que tienen los ecuatorianos al usar dólares frente al peso colombiano, no todos se benefician con esta situación.

Productos ecuatorianos que tienen a sus principales nichos de mercado en Colombia miran cómo se reducen sus ventas ya que sus mercancías se han encarecido en el vecino país.

Por ejemplo, en la industria textil de Imbabura, en Atuntaqui, hay empresarios que a pesar de no haber subido sus precios localmente, en dólares, al llegar a Colombia sus productos se vuelven más caros, lo que les resta competitividad frente a países con otras monedas igual de desvalorizadas.

“Los precios nosotros los mantenemos desde al año pasado, pero si antes la prenda que ofrecemos en 10 dólares al comprador mayorista colombiano le costaba 35.000 pesos, ahora la misma prenda, en los mismos 10 dólares, le sale sobre los 45.000 pesos”, explicó Nataly Hidalgo, comerciante de la localidad.

En una situación similar se encuentran todas las industrias ecuatorianas que producen en dólares y tienen mercados externos con moneda local, que han perdido poder adquisitivo frente al dólar.  Entre los productos que más se venden a Colombia, y que pudieran ser afectados, están el pescado procesado y atún, y aceite de palma.

En definitiva, los consumidores del vecino del norte se ven afectados al tener que pagar más por productos que antes tenían menor valor.

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