Alrededor del mediodía del martes 10 de octubre de 1995, el vicepresidente de Ecuador recibió un aviso aterrador. El presidente de la Corte Suprema de Justicia se preparaba para expedir una orden de encarcelamiento en su contra. El vicemandatario, matemático y economista de profesión, calculó con precisión algebraica el escape de lo que consideraba una detención arbitraria. Todo sucedió mientras dejaba su domicilio en el norte de Quito, abordaba un vehículo en donde escribía a mano su carta de renuncia y se conducía a Guayaquil para tomar una avioneta de fumigación de plantaciones bananeras, con rumbo a un país centroamericano. Esta es la espectacular historia del escape de Alberto Dahik, ex vicepresidente del Ecuador.

Alberto Dahik Garzozi es un político ecuatoriano de ascendencia libanesa que antes de convertirse en vicepresidente, cargo que ocupó entre el 10 de agosto de 1992 y el 11 de octubre de 1995, se desempeñó como ministro de finanzas del gobierno socialcristiano de León Febres Cordero. Por entonces, Dahik Garzozi tendría unos 33 años y había regresado de Norteamérica tras titularse en las universidades de Western Ontario en Canadá y de Princeton en los Estados Unidos.

El joven economista ambicionaba una carrera política meteórica y en 1988 se convirtió en diputado del Congreso Nacional del Ecuador por el Partido Conservador. Tras dejar su cargo como legislador propuso a Sixto Durán Ballen correr en binomio por la presidencia del Ecuador. Durán Ballen era un socialcristiano de larga trayectoria que buscaría por segunda vez la presidencia tras perderla en el balotaje de 1979 frente a Jaime Roldós Aguilera. El Partido Conservador y el Partido Social Cristiano se coaligarían como aliados naturales de la política ecuatoriana. Pero el exgobernador y diputado del Guayas, Jaime Nebot Saadi, recibió el espaldarazo de Febres Cordero y el tema quedo zanjado. Durán Ballén no sería el candidato socialcristiano a la presidencia del Ecuador.

Alberto Dahik escribió su renuncia a mano, mientras estaba en su vehículo. (Foto: Pedro Granja).
Alberto Dahik escribió su renuncia a mano, mientras estaba en su vehículo. (Foto: Pedro Granja).

Tras este revés político que ahogaba las aspiraciones de Durán Ballén, Dahik lo convenció de sus posibilidades y el sector conservador del socialcristianismo se escindió del partido para formar una nueva organización política, el Partido Unidad Republicana. La nueva coalición estaba conformada por republicanos y conservadores, y su binomio era Durán Ballén – Dahik Garzozi.

El cálculo de Dahik resultó acertado y en el balotaje del domingo 5 de julio de 1992, el binomio se impuso a su adversario, el binomio socialcristiano compuesto por Jaime Nebot y Galo Vela Álvarez, tras obtener el 58% de los votos y 16 puntos de distancia de sus adversarios. El triunfo fue estrepitoso.

Sin embargo, no sucedió lo mismo con las elecciones legislativas simultáneas en donde los socialcristianos obtuvieron 21 escaños con una ligera superioridad de 4 escaños de la coalición republicano-conservadora que obtuvo 17 de 77. Los dos partidos juntos estaban a dos escaños de conseguir mayoría, pero el socialcristianismo se coaligó con sus adversarios naturales, el populista Partido Roldosista Ecuatoriano, la socialdemócrata Izquierda Democrática, la democristiana Democracia Popular y el marxista Movimiento Popular Democrático y consiguió una mayoría de 54 escaños, nombrando al democristiano Carlos Vallejo y al roldosista Jacobo Bucaram como presidente y vicepresidente legislativos. Esta mayoría nombró a Carlos Solorzano Constantine como presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Pero esta no fue la única dificultad que tuvo que enfrentar el débil gobierno. En 1995 se desató un conflicto militar entre Ecuador y Perú por el Alto Cenepa, un territorio en disputa desde que el Ecuador declarara inejecutable el Protocolo de Rio de Janeiro de 1942, por el cual el país perdió para siempre el acceso soberano al Rio Amazonas. Esto le exigió a Duran Ballén permanecer largas temporadas lejos de la administración del gobierno del país, viajar para conseguir apoyos internacionales, y delegar las funciones presidenciales a su vicepresidente quien tenía el encargo de gestionar el frente económico del poder ejecutivo. Dahik tenia a su cargo a 11 de los 16 ministros de gobierno.

Alberto Dahik (en la esquina derecha) fue vicepresidente de Sixto Durán Ballén. (Foto: El Telégrafo/ARCHIVO).Alberto Dahik (en la esquina derecha) fue vicepresidente de Sixto Durán Ballén. (Foto: El Telégrafo/ARCHIVO).

Esta circunstancia fue aprovechada por Alberto Dahik quien preparaba su carrera en las siguientes presidenciales. Duran Ballén afrontó con gran liderazgo el choque militar con el Perú, las cifras macroeconómicas sonreían al gobierno y el frente político oficialista pudo conseguir mayorías coyunturales para impulsar su agenda de reformas legislativas frente a la aplastante mayoría liderada por el socialcristianismo. Incluso Duran Ballén participó personalmente en la elaboración colectiva de una ley de redistribución de tierras con distintos frentes del movimiento indígena, liderados por Luis Macas, entonces presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador.

Dahik Garzozi era el sucesor natural de Durán Ballén. Joven, diligente, técnico y exitoso, el entonces vicepresidente del Ecuador no contó con el contragolpe socialcristiano. El socialcristianismo abrió una investigación por malversación de los gastos reservados de la cuenta de la vicepresidencia. Llevaron el debate al pleno legislativo del Congreso Nacional y esperaron a que Dahik fracasara en sus explicaciones, pero el vicemandatario llevó una clase magistral de macroeconomía y decisiones de gobierno que repuntó en su aceptación dentro y fuera de la legislatura. El 6 de octubre de 1995 el pleno legislativo del Congreso Nacional absolvió con 39 votos a favor, 20 en contra y 14 abstenciones de los cargos inculpados a Dahik. La maniobra no pudo resultar mejor y Dahik salió fortalecido.

Sin embrago, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, afín a la Democracia Popular, el magistrado Carlos Solorzano Constantine firmó la orden de captura que abría el proceso penal en contra de Dahik bajo los mismos cargos que se debatieron en la legislatura.

Alberto Dahik fue el primer vicepresidente de Ecuador en ser enjuiciado políticamente en el Congreso. (Foto: Voltairenet).
Alberto Dahik fue el primer vicepresidente de Ecuador en ser enjuiciado políticamente en el Congreso. (Foto: Voltairenet).

Se cree que alguien de la seguridad de Dahik fue quien ratificó la información y se la llevó en la mañana del martes 10 de octubre de 1995La mayoría liderada por el socialcristianismo quería encerrar al exministro de finanzas de su gobierno y actual vicepresidente para evitar que se convirtiera en presidente. En este punto no se dirá si los cargos penales fueron justa o injustamente atribuidos, lo que se puede decir es que, al revisar la letra chica de la historia, Alberto Dahik Garzozi era un peligro para la futura contienda presidencial.

Se sabe extraoficialmente que la avioneta que llevó a Dahik tuvo que hacer una escala en Cali, otra en la ciudad de Panamá para abastecerse de combustible y reiniciar su viaje con rumbo a San José de Costa Rica donde el exmandatario recibió el asilo político. Mientras el exvicepresidente volaba, un operativo de 20 mil policías lo buscaban por todo el país.

En la noche del jueves 12 de octubre, un parco e inexpresable presidente Sixto Durán Ballén, antiguo compañero de fórmula presidencial de Dahik, en cadena nacional televisada comunicó al país que el puesto de vicepresidente había quedado vacante.

Otros incluso sostienen que, en la bitácora de vuelo, el piloto de la avioneta de fumigación tuvo que reportar que iba solo, mientras el vicemandatario se escondía.

En las siguientes elecciones presidenciales, el Partido Socialcristiano tampoco consiguió el poder. Jaime Nebot fue nuevamente derrotado esta vez por Abdalá Bucaram, líder del Partido Roldosista Ecuatoriano, su socio para desterrar a Dahik. Y con esto inicia un proceso de inestabilidad política, con golpes de estado y derrocamientos, que no se detuvo hasta 2006, pero esa es otra historia.

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