El caso de Maddox, un adolescente cuya madre ha recurrido a instancias judiciales para que un colegio de Manta, donde él estudia, le permita conservar su cabellera larga ha generado opiniones divididas en torno al cumplimiento de los códigos de convivencia que tiene cada plantel.

De hecho, acogiéndose a este lineamiento, los directivos del colegio Juan Montalvo pidieron a Rocío, madre del estudiante, que el adolescente se corte el cabello. La mujer dijo sentirse sorprendida con este requerimiento, pues su hijo ha tenido largo el cabello durante los últimos nueve años que ha estudiado en ese plantel.

Y ante aquello planteó una acción de protección que fue negada verbalmente este jueves, 1 de septiembre, por un juez en Manta. La madre sostuvo que seguirá agotando recursos e instancias legales, pues considera que de parte del establecimiento hay una especie de discriminación.

Desde el establecimiento educativo se ha enfatizado que lo que se busca es el respeto a las reglas de la institución.

Exautoridades de Educación en la provincia de Manabí mencionaron que los códigos de convivencia se elaboran con la participación de profesores, padres, alumnos e incluso con personal a cargo de la limpieza de los planteles.

Una ex directora distrital de Manta, quien pidió la reserva de su nombre, indicó que estas directrices se elaboran cada cinco años. “Donde se indica cómo llevar el uniforme (…). Incluye deberes y derechos de los estudiantes, de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) y lo que a cada institución le caracteriza como identidad”, explicó la exfuncionaria.

Según el artículo 2.3 de la LOEI, literal d, concerniente a educación para la democracia (ley reformada en abril de 2021), sobre principios del Sistema Nacional de Educación: “Los establecimientos educativos son espacios democráticos de ejercicio de los derechos humanos y promotores de la cultura de paz, transformadores de la realidad, transmisores y creadores de conocimiento, promotores de la interculturalidad, la equidad, la inclusión, la democracia, la ciudadanía, la convivencia social, la participación, la integración social, nacional, andina, latinoamericana y mundial”.

José Burgos, excoordinador zonal 4 del Ministerio de Educación, refirió que es necesario distinguir que la jerarquía del código de convivencia es una y la del reglamento de una ley como la LOEI, otra.

“El código de convivencia es un acuerdo, pero no es una ley. Es un compromiso, pero no es una camisa de fuerza”, manifestó el exfuncionario educativo.

Burgos dijo que, si la madre puso una acción de protección en contra del colegio Juan Montalvo de Manta, tuvo que haberse fundamentado en ello; y, si no le dieron la razón en la audiencia, es porque se consideró que el código de convivencia establece el corte de cabello como una norma para los varones.

Al finalizar la audiencia desarrollada este jueves, Luis Santana, abogado del plantel educativo, refirió que el manual de convivencia busca favorecer a padres, hijos y profesores, a quienes se lo puso en consideración para que se lo cumpla, y que en él se destaca la disciplina que debe mantenerse en esta entidad educativa.

“Es un tema que se manejó con un manual de convivencia, y habían llegado a un acuerdo correspondientemente. Ese tema está dentro de un proceso que yo no puedo indicar en este momento. Lo que sí le puedo indicar es que se busca la convivencia entre padres de familia, entre autoridades y entre todas las personas que están dentro de la sociedad”, declaró Santana.

Representantes del menor están a la espera de la resolución por escrito que les debe notificar el juez que negó la acción de protección.

De momento, el adolescente mantendrá el cabello largo mientras persistan las apelaciones a la demanda de acción de protección.

“Ayer (jueves) fue normal; y hoy (viernes), pues, hará lo mismo. Él estudia en la tarde. A pesar de estar anímicamente bajoneado, asiste a clases (…), porque no debe truncar sus estudios”, comentó Rocío, la madre de Maddox, quien aspira a seguir la carrera de Gastroenterología.

Tras la audiencia donde se negó su pedido de acción de protección, la mujer cuestionó lo que ha pasado su hijo, quien pese a todo este proceso sí ha podido ingresar a clases.

“No hay ningún tipo de rechazo, ni siquiera de profesores, a excepción cuando (tiempo atrás) entró la directora en el curso y dijo que los varones deben cortarse el pelo, y los que no lo hicieran que lleven certificado de ser indígenas. Eso es un acto discriminatorio de parte de la licenciada. Esa situación como madre me trastocó”, declaró Rocío tras la audiencia del jueves.

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