Los periodistas celebran este miércoles su día en Ecuador en medio de la precariedad laboral en el sector, que se refleja en casi 23.000 trabajadores de la comunicación despedidos durante la pandemia, según la ONG «Periodistas sin cadenas».

La situación de los periodistas es «muy precaria en sus condiciones laborales y económicas», se quejó este miércoles a Efe Juan Carlos Calderón, presidente de la Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios (Fundamedios).

Y consideró que hay un «deterioro de las condiciones laborales y económicas de los periodistas de los grandes medios», lo que es reflejo de una crisis en varios sectores que se va acentuando, acompañado de la crisis pandémica.

El Día del Periodista se celebra en Ecuador en coincidencia con la publicación el 5 de enero de 1792 de la primera edición del «Primicias de la cultura de Quito», el primer periódico de la ciudad.

Para Calderón, precaria también es la situación de los periodistas en las zonas fronterizas, donde «están bajo amenaza de pseudo gobiernos criminales» y donde «el crimen organizado impone su ley a través del miedo».

También recordó que en zonas fronterizas ante «la ausencia de protección de parte del Estado, hay muchos sectores que se autocensuran y (otros) son censurados».

Según la ONG «Periodistas sin cadenas», creada en 2018 a raíz del secuestro y asesinato de tres periodistas del diario El Comercio por una de esas bandas, el número de trabajadores de la comunicación despedidos en el país desde que comenzó la pandemia asciende a 22.948.

Se trata de un dato, asegura la ONG, basado en estadísticas de desvinculación del Ministerio de Trabajo entre marzo de 2020 y noviembre de 2021, y que incluye a los medios de la comunicación e información.

Entre despidos, tensas situaciones, demandas y el reclamo de sus derechos, el panorama para el ejercicio de los periodistas profesionales es incierto en cuanto a lo laboral, señaló la organización.

Y detalla en su informe que han tenido que lidiar con «peleas legales en búsqueda de indemnizaciones justas, la espera a cuentagotas del pago de sus liquidaciones frente a la incompetencia del Ministerio de Trabajo para mediar, así como despidos con tintes de represalia política» en varios diarios grandes.

Tal es la situación que hasta el mismo presidente, Guillermo Lasso, se reunió el lunes con una decena de extrabajadores y colaboradores actuales de uno de esos diarios, El Comercio, para escuchar sus reclamaciones.

Pero la precariedad es generalizada y tiene que ver también con un cambio de modelo periodístico en el país a raíz de un acelerado salto del papel a la digitalización en los últimos cuatro años, aupado también, pero no solamente, por la pandemia.

Fundamedios hace seguimiento de la situación y ha desarrollado un proyecto para apoyar a los periodistas que, en los primeros y más duros momentos de la pandemia, perdieron sus empleos.

Con ello generaron recursos para adquirir productos alimenticios porque «la situación dramática llegó a ese nivel de periodistas que no tenían para comer», aseguró Calderón sobre un proyecto que aún sigue.

También para aupar emprendimientos periodísticos que, espera, tengan mejor salida conforme se fortalezca la economía del país.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

En cuanto a la libertad de expresión, Fundamedios cree que, salvo temas muy puntuales, hay que ser «ciego» para «no ver que la situación ha mejorado», según su presidente.

«Ha habido absoluto respeto a la libertad de expresión y la libertad de prensa, pero siempre es una situación ambigua», puntualizó al advertir que él «siempre duerme con un ojo abierto porque en Ecuador nunca se sabe en qué momento un periodista puede ser sujeto de ataque o de persecución de cualquier naturaleza».

En los últimos años de Gobierno del presidente Rafael Correa (2007-2017), organismos nacionales e internacionales denunciaron una vulneración persistente del derecho a la libertad de expresión y prensa en el país andino, que comenzó a ser remediada en los días de su sucesor Lenín Moreno (2017-2021) y, ahora, también por Lasso.

«Estamos comprometidos con garantizar la libertad y seguridad en su labor diaria», escribió hoy el actual mandatario al saludar por Twitter a los periodistas.

Lo importante, advirtió Calderón, es que se dé visibilidad y se denuncie cualquier intento de atentar contra la libertad de expresión «por más pequeño que sea, y no dejar que progrese y se vuelva a naturalizar como fue en la época del correísmo». EFE

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