RAFAEL CORREA. «LENÍN MORENO ES EL MÁS GRANDE IMPOSTOR DE NUESTRA ERA».

El ex presidente ecuatoriano se defiende desde Bruselas de las acusaciones de golpismo, negando estar detrás de la revuelta en su país, y anuncia: «Si me dejan registrarme para unas elecciones, vuelvo a Ecuador, aunque me metan preso».

El ex presidente ecuatoriano Rafael Correa lleva en Bélgica desde 2017. Dice que no habla demasiado por teléfono con su país, pero llega al Parlamento Europeo, presentado por Sira Rego y Manu Pineda, de Izquierda Unida, tras dormir apenas dos o tres horas siguiendo por internet cada paso de lo que ocurre en las calles. Asegura no saber que hay una gran marcha convocada para el miércoles [por ayer], pero anima a sus ciudadanos a unirse masivamente a las protesta. «¿Por qué no? Tienen que cuidarse porque la represión es tremenda y siempre hacerlo en paz, pero no amedrentarse». Se burla de las acusaciones de golpismo diciendo que lo que proponen es tan constitucional como lo que ha pasado en España con una moción de censura y elecciones anticipadas. Y critica la «doble moral de la UE: «Si esto hubiera pasado en Venezuela habrían invadido ya. Y si hubiera ocurrido en mi Gobierno, yo estaría ya ante el Tribunal de La Haya», explica en una entrevista con EL MUNDO.

El presidente Lenín Moreno le acusa de orquestar un golpe de Estado con el apoyo de Maduro, los líderes indígenas cargan contra usted… ¿Cuál es su papel en todo lo que está pasando ahora en Ecuador?

Estar con mi pueblo. Después de una década de prosperidad impresionante, en la que fuimos campeones latinoamericanos de reducción de pobreza, de desigualdad, en la que se duplicó el tamaño de la economía y logramos la matriz energética más sustentable de la región, aprueban un ‘paquetazo’. Nuestros logros fueron innegables, hoy todo es retroceso. Este año vamos a decrecer, regresaron 500.000 ecuatorianos a la pobreza. El acuerdo con el FMI [Fondo Monetario Internacional] es innecesario, hemos firmado 16 ó 17 y siempre han sido un desastre. Ellos han provocado las protestas, redujeron impuestos, aranceles, aumentaron gasto innecesario, para entregárselo todo al FMI. La gente tiene derecho a protestar y mi rol es estar con mi pueblo y decirle que tenemos que defender nuestros derechos constitucionales. En paz, rechazando todo vandalismo. Mi rol es estar con mi gente.
¿Y cómo lo hace desde Bélgica? ¿Da instrucciones, coordina las protestas de alguna forma?
Casi no hablo por teléfono con Ecuador. Sí hay mucho intercambio en redes con múltiples sectores. Somos los únicos que proponemos una salida democrática y constitucional. El Gobierno quiere seguir reprimiendo. El movimiento indígena… ojalá sus dirigentes, que hasta hace 72 horas apoyaban al Gobierno, dejen de hacerlo.
Esos movimientos indígenas le acusan de golpista también a usted.
Explíqueme por qué. ¿Por decir que se cumplan los artículos 130 y 148 de la Constitución que establecen que en casos de gran conmoción la Asamblea, con dos tercios, o el presidente, pueda anticipar elecciones? ¿Qué golpismo es ese? Es tan ridículo como decir que Pedro Sánchez fue golpista por la moción de censura a Mariano Rajoy y que ahí se rompió la democracia en España. Es parte del marco constitucional y se aplica el método democrático. Y eso pedimos para Ecuador. Los golpistas son ellos que han roto el orden constitucional todo lo que les ha dado la gana, que robaron la democracia traicionando el programa de Gobierno que fue aprobado en las urnas asumiendo el neoliberalismo. Traicionó a la revolución, a la democracia, nos volvió al pasado.
También le llaman oportunista.
Esa dirigencia indigenista ni siquiera quería la protesta, fue rebasada por sus bases y los jóvenes que veían el garrotazo que les habían dado y sufren el aumento del coste de la vida. Ellos no querían meterse en eso, así que no hay que hacerles mucho caso. ¿Oportunismo? Si nos enfrentamos a Moreno en el primer momento en que vimos la traición que había hecho a la democracia. Nos enfrentamos cuando él tenía un 80% de popularidad, no cuando tenía un 14% o ahora que debe de tener un 4%. Lo enfrentamos con argumentos desde el primer momento, mientras que esos dirigentes hasta hace 72 horas lo apoyaban y lo siguen haciendo en la Asamblea. ¿De qué me están hablando?
Usted propone elecciones anticipadas. ¿Es la única salida?
No veo otra. Si derogaran las medidas, EEUU puede agarrar por las orejas al FMI y decirle que sean suaves porque se cae su títere. Si lo hicieran, y no se cayera el acuerdo con el Fondo y siguieran financiando, quizás se frenarían las protestas, pero el Gobierno quedaría desautorizado totalmente. Si siguen las medidas seguirán las protestas y el Gobierno también estará desautorizado. El golpe ha sido demasiado fuerte, han perdido toda legitimidad. Por el bien del país es necesario que el pueblo decida en las urnas, pero ellos saben que van a ser barridos y tienen terror a la democracia.
Barridos en las urnas… ¿por usted?
Por el pueblo ecuatoriano. Si puedo, me presento. No puedo hacerlo para presidente, pero de vicepresidente para abajo sí y saben que les ganamos. Por eso no me van a dejar. Que me metan preso, pero que me dejen inscribirme. Se inventarán cualquier cosa para no dejarme.
Como vicepresidente, ¿como la vía de Cristina Fernández en Argentina?
Sí. Bueno, ella fue por una opción personal. A mí me inhabilitaron con una ley retroactiva e inconstitucional. Si cambia la situación política cambiará también esa situación porque es totalmente inconstitucional.
Lenín Moreno dice que usted quiere aprovechar todo esto precisamente para evitar los 29 procesos penales que tiene abiertos.
Les vale cualquier cosa, tiene una obsesión conmigo. Lo de que es un golpe de Correa se lo podrían creer durante dos meses, seis meses, pero ya son dos años. Ni el más tonto lo cree ya. La gente no es idiota, puedes engañar a todos un tiempo o a unos pocos mucho tiempo, pero no a todos siempre. Mire Argentina, lo mismo. Cristina no está presa porque tenía inmunidad, era senadora. No hay derecho a que gente honrada tengamos esta persecución. Me han revisado mis cuentas, movimientos migratorios, decenas de miles de ‘emails’. Mi iPhone, iPad, el ordenador, las conversaciones con mi abogado, y no han encontrado nada. Por un lado dicen que robamos 70.000 millones de dólares por corrupción, y por otro que vamos a Venezuela a por plata [dinero] para desestabilizar al Gobierno. Las cosas caen por su propio peso. Moreno estuvo 10 años con nosotros, ¿recién se da cuenta de la corrupción? Es una payasada que no resiste el menor análisis.
Usted dice que está dispuesto a volver incluso si acaba preso.
Siempre que me dejen inscribirme para las elecciones, sí. Pero no me van a dejar, me meterían preso sin dejarme presentarme. Si no me lo permiten, habrá que esperar a que cambie la situación política y cambie la situación judicial. Es la presión política y mediática la que domina las cortes. Los jueces miran lo que dicen los diarios para dictar sentencias, porque de otra forma los aplastan a ellos.
Usted está aquí [en Bélgica] porque su esposa es belga.
Yo salí del Gobierno en julio de 2017. Quería volver a la academia, darle años de paz a mi familia. Salí con un 70% de popularidad y ni una infracción de tránsito. Pero desde que Moreno dijo que esperaba verme pronto preso, empezaron a caerme juicios, y tengo 29. Ni Al Capone, Pinochet y el Chapo Guzmán juntos. Llevo dos años trabajando para pagar abogados. Soy un privilegiado porque estoy libre, seguro y con trabajo, allí hay gente presa sin haber robado un centavo como el vicepresidente Jorge Glas, y gente sin trabajo que debe vender su casa, el coche, para poder pagar su defensa. Mi plan de vida era irme a Bélgica, retirarme de la política. Qué ingenuidad, usted puede decidir retirarse de la política pero la política puede decidir no retirarse de usted. Empezaron a destruir nuestra obra, mi proyecto vital que es mi patria, la reputación de mi Gobierno, que modestia aparte ha sido de los mejores de la historia, lo reconocen a nivel mundial. A destruir lo único que les puedo dejar a mis hijos, que es mi reputación, mi integridad. Tengo que defenderme y para eso tengo que volver a la política. Ellos son los que me obligan a regresar, hasta en eso son torpes.
Es muy escéptico con la posibilidad de una mediación de la ONU o de la Iglesia.
Lo veo con esperanza y temor. Una cosa es la ONU y otra el PNUD con sede en Ecuador. El brazo derecho de Moreno fue funcionario 20 años del PNUD que se ha prestado ya en el pasado. Otra cosa es la ONU internacional. La Conferencia Episcopal no me da ninguna confianza, es muy conservadora y siempre han defendido a los ricos.
¿Qué heridas deja esto en la sociedad ecuatoriana?
Gravísimas. Ha habido una represión muy grande. Hay muertos, heridos, más de 500 detenidos. Desde que la Policía intentó un golpe de Estado contra mí, se había profesionalizado, capacitado en Derechos Humanos, había pasado a ser una de las instituciones más prestigiosas, pero ahora los ha perdido todo por los excesos. Las fuerzas armadas, algo menos, pero están debilitadas. El pacto social, destrozado.
La Contraloría fue asaltada el lunes por desconocidos, también el Parlamento. ¿Apoya estas acciones?
Hay excesos, de infiltrados probablemente porque ya sabemos que algún acto vandálico fue de miembros de la Inteligencia militar. Hay ciertos excesos y criminalizan a todo el mundo, todos son vándalos y delincuentes. Los discursos de la derecha de Guayaquil son racistas, regionalistas, agresivos, prácticamente llamando a las armas. Las cicatrices son profundas pero hemos superado situaciones así antes. Yo me encontré un país así en 2007 y recuperamos el contrato social. La Asamblea no se asaltó, lo intentaron. Los indígenas, los que se oponen a mí, capturaron a uno de esos vándalos y resulta que era de Inteligencia militar. Se infiltran en las manifestaciones para cometer excesos y deslegitimarlas y culparme a mí. Dicen que pagamos a pandilleros y que se quiso asaltar la Contraloría para robar nuestros expedientes. Claro, un asaltante va a saber dónde están esos documentos. Quién puede creer una tontería así.
¿Qué responsabilidad asume usted por el Gobierno de Lenín Moreno? Usted le dio su apoyo en su momento como sucesor.
No, ninguna. Bueno, al final la responsabilidad política es de uno, pero no tengo culpa. No es del traicionado, sino del que traiciona. Es el más grande farsante de nuestra era. Habla de lealtad y no se sonroja. Sabemos el número de su cuenta off-shore en Panamá. Pregunte a la fiscal ecuatoriana por qué no se abre esa cuenta. La compañía es por el nombre de sus hijas. Y aún habla de anticorrupción. Es incoherente, inconsistente
Pero de la misma forma que para desacreditar el discurso de Moreno usted dice que él estuvo 10 años con ustedes y recién descubre que usted era corrupto, se podría decir al revés. ¿10 años a su lado y ahora usted descubre que el presidente es un corrupto y un farsante?
Es el más grande impostor de nuestra era. El tipo tiene un desequilibrio mental, porque nadie puede mentir de esa forma sin inmutarse. Es algo increíble. Hace un año decía que jamás subiría los combustibles, y ahora hace un ‘paquetazo’ y dice que es valiente.
Usted no está hoy en Barquisimeto o Mérida. Pero ha estado hace poco en Caracas con Maduro. ¿Le está ayudando logísticamente o con dinero para estas protestas?
Trabajo en Russia Today, es público y notorio que estuve en Venezuela. Hay fotos, vídeos, salió la entrevista que le hice hace un mes a Maduro. Me quedé como una semana porque falló una reunión. Hacemos consultoría para el Gobierno de Venezuela, expuse mis propuestas.
¿Ha tratado con Maduro la posibilidad de que Venezuela le ayudara en esto con dinero o medios? No su contrato por la consultoría.
No, no. Soy muy respetuoso con la soberanía de los países, no como el Grupo de Lima que se pone a jugar con la democracia en otros lugares.

Fuente: elmundo.es

Deja tu comentario