El ecuatoriano Richard Carapaz no pudo despuntar este sábado en la segunda etapa de la Vuelta a España. El abanderado de equipo Ineos Grenadiers llegó en la vigésima posición en esta jornada, que se disputó en la ciudad de Utrecht (Países Bajos) y que fue ganada por el irlandés Sam Bennett, de Bora-Hansgrohe.

Carapaz hizo un tiempo de 3 horas, 49 minutos y 34 segundos en este recorrido; y en la clasificación general la Locomotora de Carchi es séptimo (04 horas, 14 minutos y 27 segundos). El neerlandés Mike Teunissen (Jumbo-Visma) es el nuevo líder de la competencia gracias a su cuarto puesto en este día, que le permitió sumar un tiempo de 4 horas, 14 minutos y 14 segundos.

Bennett, con 3 horas, 49 minutos y 34 minutos, superó en la llegada masiva al danés Mads Pedersen (Trek-Segafredo) y al belga Tim Merlier (Alpecin) al término de una jornada muy tranquila, en la que los equipos con velocistas abortaron todos los intentos de escapada para llegar al esprint en una de las seis únicas etapas llanas con las que cuenta el recorrido de la 77ª edición de la Vuelta.

Es la cuarta victoria de etapa en la ronda española para el velocista irlandés, y la segunda solo esta temporada, en la que hasta ahora solo se había impuesto en mayo en la Eschborn-Fráncfort.

“Sabía que lo podía volver a ganar), era una cuestión de piernas”, declaró el irlandés en la meta.

La jornada se vio alterada solo por algunas caídas al final del recorrido y por el cambio de líder, ya que Robert Gesink, maillot rojo después de que el Jumbo-Visma ganase la crono por equipos del viernes, perdiese la prenda en favor de su compatriota.

“Un maillot muy especial”

“Esta mañana, los chicos me dijeron, que si Primoz (Roglic) llegaba tranquilo a los últimos kilómetros, podría liberarme y esprintar. Querría agradecérselo”, señaló el nuevo líder de la carrera, que a partir de la próxima temporada correrá en la formación belga Intermaché-Wanty-Gobert.

“El maillot amarillo (de líder del Tour) es algo muy particular, pero el rojo, en estas condiciones, corriendo en mi país, con toda esa gente que me apoya en las carreteras, es realmente algo muy especial”, saboreó Teunissen, que en 2019 fue líder en las dos primeras etapas de la ‘Grande Boucle’.

Gesink acabó la etapa en la posición 129, perdiendo 41 segundos en la meta y cediendo el liderato a su compañero de equipo, que de esta manera recibe por adelantado un regalo de cumpleaños, ya que en cinco días festejará su 30º aniversario.

Otro ciclista holandés Julius van den Berg (EF Education), pasó en primera posición por la única cota puntuable de la jornada y se viste con el maillot a lunares de la clasificación de la montaña.

El domingo se disputará la tercera y última etapa por tierras neerlandesas, con 193,5 km con inicio y final en Breda, antes de la jornada del lunes, en la que el pelotón viajará a España para retomar la carrera el martes en el País Vasco. 

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