Tratamiento infantil sería el fin para alergia al maní.

El primer tratamiento para la alergia a los cacahuates (maní) está a punto de salir al mercado, un gran avance para atender todo tipo de alergias alimentarias, pero aún falta mucho para contar con una cura.

La aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) promete cierto alivio a familias que han vivido con el temor de una ingestión accidental de maní en una fiesta de cumpleaños y reuniones de juego, en cafeterías escolares y restaurantes. El tratamiento se llama Palforzia y fue desarrollado por la firma Aimmune Therapeutics.

“Ha cambiado mi vida”, dijo Nina Nichols, de 18 años y oriunda de Washington, cuyo primer encuentro con cacahuates cuando era muy pequeña –una galleta con crema de maní que le compartió un amigo– requirió un rápido traslado a la sala de emergencias. Nichols ha participado como adolescente en un estudio sobre Palforzia y describe al producto como un “recurso de seguridad”.

El tratamiento es polvo de cacahuate preparado especialmente y se ingiere a diario en pequeñas cantidades que son aumentadas gradualmente al paso de los meses. Adiestra al organismo de niños y adolescentes a tolerar mejor el maní, reduciendo la posibilidad de una reacción grave o incluso mortal en caso de una ingesta accidental de cacahuate.

Aun así, los usuarios de Palforzia deben evitar el maní como lo han hecho siempre.

El tratamiento no es apto para todos. La Palforzia puede tener efectos secundarios, como una ocasional reacción alérgica severa. La FDA exige a médicos y sus pacientes inscribirse en un programa especial de seguridad, y los pacientes deben tomar la primera dosis y aumentarla bajo supervisión en un centro certificado de salud.

Los chicos y adolescentes pierden la protección si dejan de tomar su dosis diaria.

Desde hace mucho tiempo se aplican inyecciones para causar tolerancia a las alergias al polen o las picaduras de abeja. Pero ingerir un alérgeno para desarrollar tolerancia constituye un nuevo giro que los científicos llaman “inmunoterapia oral”. Y los cacahuates son el primer alimento abordado. Continúan las pruebas para el huevo, la leche y nueces de árbol.

Debido a inconvenientes, los científicos también están desarrollando opciones de próxima generación que se aplican de otra manera. La FDA está por examinar un parche cutáneo contra la alergia al maní.

“Por mucho tiempo, no teníamos nada que ofrecer a estos pacientes”, dijo la doctora Pamela Guerrerio, del Instituto Nacional de Salud, que financió gran parte de la investigación que ha conducido a terapias contra alergias alimentarias. “Por fin tenemos un tratamiento. Es un gran avance”.

Los executivos de Aimmune dijeron que confían en que los médicos puedan comenzar a prescribir el tratamiento en “cuestión de semanas”. Fijaron el precio de lista del tratamiento en 890 dólares mensuales, pero lo que realmente tengan que pagar los pacientes dependerá de su seguro médico. Aimmune señaló que está trabajando con las aseguradoras sobre la cobertura y ofrecerá un programa de ayuda de pago compartido con el paciente.

Aumenta el problema de la alergia alimentaria

Millones de estadounidenses sufren alergias alimentarias, incluidos más o menos uno de cada 13 niños, y las cifras han aumentado en los últimos años. La alergia al maní es la más común entre los niños y figura entre las más peligrosas. La exposición accidental es frecuente y cada año un menor de cada cuatro afectados termina en la sala de emergencias.

¿Qué sucede?: El sistema inmunológico reacciona desproporcionadamente al alimento provocando una cascada inflamatoria. En promedio, los niños pueden presentar ronchas, resuello o algo peor por ingerir tan solo la 30ma parte de un solo cacahuate, en ocasiones incluso con menos, dijo el médico Hemant Sharma, que dirige estudios sobre tratamientos orales en el Hospital Nacional Infantil en Washington.

A la fecha, todo lo que los médicos podían recomendar era que las personas lean la etiqueta de productos alimenticios y eviten cualquier cosa que pudiera contener cacahuate en forma no advertible. Hace décadas, se consideró muy peligroso que se intentara atender las alergias alimentarias con inyecciones. Entonces, en 2006, investigadores de la Universidad de Duke y la Universidad de Arkansas informaron de alentadores indicios sobre la posible eficacia de los tratamientos orales.

¿Cómo funciona?

Los médicos prescriben inicialmente una dosis minúscula de Palforzia. El polvo, contenido en una cápsula, es mezclado en cualquier alimento sin calentar, como los batidos cremosos de frutas favoritos de Nichols. Los pacientes toman la primera dosis en el consultorio de un médico, por si acaso se presentara una reacción alérgica peligrosa. Al paso de las semanas, la dosis es incrementada hasta que después de unos seis meses, los pacientes están tomando el equivalente más o menos a un cacahuate.

En un estudio de casi 500 niños, dos tercios de los que recibieron Palforzia podían comer el equivalente a dos cacahuates _y algunos tres o cuatro_ en comparación con solo 4 % de pacientes a los que se les había administrado un placebo.

Algunos cientos de médicos que atienden alergias en el país ya ofrecen su propia versión del tratamiento, utilizando harina de maní comprada en una tienda _u opciones similares para otras alergias alimentarias_ a fin de preparar dosis personalizadas a pacientes que no participan en estudios de investigación.

Advertencias

Los usuarios de Palforzia deben traer consigo su medicamento de rescate, como EpiPens, para atender severas reacciones alérgicas. La mayoría experimenta por lo menos efectos secundarios leves como ronchas o dolor de estómago, y alrededor de una quinta parte abandonó el estudio, dijo el médico Scott Sicherer, alergólogo pediátrico en el Hospital Mount Sinai en Nueva York.

En cuanto a reacciones severas, éstas afectaron aproximadamente a 9% de los pacientes atendidos en el estudio de Palforzia, casi tres veces el número del grupo que recibió placebos y causando un debate sobre la utilidad del medicamento.

“Es necesario un acuerdo”, dijo Sicherer. Las familias y los médicos tendrán que decidir si “¿tiene esto sentido para mí o para mi hijo?

Otras opciones

Otros tratamientos contra alergias en trámite:

  • Viaskin, de DBV Technologies, es un parche de uso diario que contiene pequeñas cantidades de proteína de maní que se absorbe por la piel. Se confía en que tenga menos efectos secundarios.
  • Gotas alergénicas sublinguales se encuentran en las primeras etapas de prueba pero son promisorias según un reciente estudio de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.
  • Inyecciones de anticuerpos que bloquean las reacciones alergénicas porque inhiben la cascada inflamatoria provocada por una exposición accidental. Un estudio piloto de la Universidad de Stanford dejó entrever que una sola inyección podría bloquear una reacción por cacahuate durante dos a seis semanas.

“Palforzia es un paso adelante”, dijo Sharma, del hospital infantil. “Lo que todos esperamos del producto es que sea en verdad revolucionario como un tratamiento curativo, que elimine la alergia alimentaria de manera permanente”.

No es prevalente la intolerancia entre los ecuatorianos

A diferencia de la baja tolerancia que ciudadanos de otros países tienen por el consumo del maní, en nuestro país ‘no son prevalentes los casos de alergia por este alimento’, según explica Iván Chérrez, especialista en alergia e inmunología y máster en investigación.

“El sistema digestivo nuestro está adaptado a los alimentos propios del país, acá los niños desde pequeños son expuestos al consumo del maní, y eso los salva”, detalla.

Por esta razón, agrega, no es recomendable cambiar drásticamente la ingesta de ciertos alimentos cuando sus organismos ya han estado acostumbrados a los de otro tipo.

El especialista explica que para conocer si se padece este tipo de alergia alimentaria, se debe medir el anticuerpo IgE contra el maní a través de dos formas.

Una es con un examen de sangre y la otra con una prueba de alergia (prick-test), colocando en una zona de la piel una pequeña porción de extractos comerciales de maní, o el alimento natural.

“Aquí en el Ecuador se hizo un estudio para una tesis de maestría, hace unos años, con adolescentes de Cuenca, el resultado fue que tan solo el 1 % estaba sensibilizado ante el maní”, comenta.

Si luego de realizarse las pruebas mencionadas, queda alguna duda, el experto señala que existe la prueba ‘desafío’, que consiste en dar a ingerir poco a poco pequeñas dosis del alimento al paciente, siempre y cuando esté monitoreado y controlado por un médico en un centro especializado.

“Las alergias más frecuentes aquí son a los mariscos, después el huevo, la leche, pero el maní no es común”, ratifica Chérrez.

Fuente: eluniverso.com (T.F.)

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