El terremoto del 16 de abril del 2016 devastó en gran medida a la provincia de Manabí. Las pérdidas humanas son irrecuperables, y esta provincia de a poco va mostrando su rostro de superación emocional y también en lo económico.

Centenares de comerciantes en Portoviejo establecieron sus negocios a lo largo de varias calles céntricas, como la Pedro Gual, Chile, Rocafuerte y otras, pero tras el potente sismo tuvieron que buscar otros sitios para seguir con sus actividades como lo hicieron desplegando sus labores a la parroquia Picoazá, o en vías periféricas de esta urbe.

Meses después, el cabildo portovejense habilitó un espacio en la calle Alajuela, en donde en kioscos, centenares de comerciantes se establecieron de forma temporal hasta que se construyeran los dos centros comerciales que el alcalde de Portoviejo, Agustín Casanova, proyectó para beneficio de cerca de 800 comerciantes.

Carlos Miranda, administrador de la obra, destacó que la construcción que se levanta en pleno centro de Portoviejo emplea la técnica de construcción de tablestacado, una estructura de contención flexible, donde se asienta la losa que contempla esta obra que cuesta unos 17 millones de dólares y que se prevé esté lista este año.

También el trabajo del CC1, como ya se conoce a lo que será este centro comercia,l suma muros de soterramiento anclado, que permitió que el edificio se construyera en ocho bloques, una técnica antisísmica que busca mitigar precisamente algún movimiento telúrico de gran magnitud.

Este moderno edificio tendrá una capacidad para 436 espacios para igual número de comerciantes, pero también se dará espacio a islas y anclas, por lo que se estima estarán unos 500 comerciantes en este edificio de dos pisos que se levanta entre las calles Francisco Pacheco entre 10 de Agosto y García Moreno, y el que actualmente lleva cerca del 60 % de avance de obra.

Habrá un parqueadero subterráneo con capacidad para acoger a 93 vehículos, 20 motos y bicicletas y 47 bodegas en el subsuelo. A eso se suma que contará con pantalla LED, paredes de vidrio templado y jardineras verticales en la fachada, en este local que también contará con patio de comidas, ascensores y escaleras eléctricas.

“Hemos contemplado un diseño y combinación de materiales que le aportan más modernidad al edificio. Estamos trabajando en la fachada que estará culminada en aproximadamente un mes”, explicó Wilson Dueñas, fiscalizador de la obra.

Para Marcia Vera, presidenta de la Asociación de Comerciantes 29 de Mayo, esta obra ha llenado sus expectativas y considera que ahora se tendrá un lugar digno donde laborar y no en la calle como algunos comerciantes lo hicieron por años.

El diseño de obras sismorresistentes, pero sobre todo con espacios para el crecimiento armónico de esta ciudad fueron delineados a través de una propuesta denominada “Portoviejo, Visión 2035″, que muestra la hoja de ruta que este cantón ha delineado para satisfacer necesidades insatisfechas no solo en estructuras sino en dotación de servicios básicos.

Es más, las experiencias que Portoviejo está diseñando para el crecimiento de este cantón fueron analizadas en el tercer foro internacional de urbanismo que se desarrolló a mediados de agosto.

En este foro se mostraron los caminos iniciados para mostrar arte con plásticos, que busca incentivar el reciclaje, una activación experiencial de bicicletas, para mostrar la importancia del uso de medios de transporte alternativos, con lo que incluso se puede calcular la huella de carbono y saber si el estilo de vida de una persona es sustentable, respondiendo a un formulario interactivo.

“Involucrar a la ciudadanía en estas actividades nos permite hacer un llamado a la concientización de una vida más sostenible y aportar al cuidado de la naturaleza”, dijo Félix Jaime, subdirector municipal de Planificación Urbanística y Ordenamiento Territorial.

Casanova cree que todos estos cambios fueron incluyentes, y que ningún proceso de cambio empieza sin su gente, sin la ciudadanía, y que aquello ha sido la clave para levantar a Portoviejo tras el sismo e incluso la pandemia del COVID-19.

Todo este proceso condujo que Portoviejo sea una de las primeras ciudades de Ecuador en recibir la certificación de ciudad con un sistema de gestión de la calidad bajo la norma internacional ISO 9001-2015.

Esta certificación se destina a organizaciones o entidades que cumplieron con requisitos propuestos por ellos y se orienta a que los procesos de satisfacción de productos o servicios mejoren de forma continua.

Casanova sostuvo que espera convertir a Portoviejo en la mejor ciudad para vivir, y ya está encaminado en una serie de obras que busquen y consoliden esa propuesta de lugar casi perfecto para residir.

Ahora la intención es conseguir los recursos que permitan construir un segundo centro comercial por el que incluso se gestiona ante organismos crediticios internacionales créditos para estructurar esta obra que se aspire beneficie a otros 400 comerciantes. (I)